Hay personas en nuestra vida que quizás no sean las más importantes, ni con las que más tiempo pasas, ni a las que les cuentas todos tus secretos, y posiblemente puedas estar dos días seguidos sin tener una conversación con ellas. Pero de alguna manera sabes que siempre, siempre, están ahí cuando las necesitas. Una llamada, una palabra o una mirada es todo lo que necesitas para que te sonrían, te dejen su hombro y compartan tu risa. Y no creas que hay muchas personas así, la mayoría son falsos amigos, pero yo sé que ella es de verdad, porque cuando le he pedido ayuda, ha dejado todo para venir a hablar conmigo. Y esas cosas no las olvido. Gracias a las personas como ella, un día en el que hasta todos tus problemas se han cansado de ti, se convierte en un día un poco mejor

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